La huelga de hambre de Guillermo

En el enrevesado lenguaje de la Medicina, Guillermo Fariñas Hernández es un caso de observación crónico. En el aun más complejo mundo de las dictaduras, es un objetivo de primer orden.

Del 31 de enero al 31 de agosto de 2006 estuvo en huelga de hambre en defensa del uso de Internet en Cuba. Esto le dejó severos daños pulmonares y politraumatismos que, sin embargo, se le borran de su enjuto cuerpo cuando recuerda la rabia que generó al Gobierno de Fidel Castro por su osada protesta.

La web de Fariñas, -Cubanacan Press- denunció ese año que Castro había ordenado donar todas las reservas de los bancos de sangre de Villa Clara por el terremoto de Pakistán.

Tal osadía hizo que el Gobierno cubano, de la mano de Ramiro Valdés, bloqueara la web y la sacara del ciberespacio. Eso disparó la huelga de hambre, que tuvo que suspender ante la poca atención del Gobierno.

En Cuba Internet parece resultar igual de peligroso que un portaaviones estadounidense. Fariñas sentencia: "Simplemente el Internet es un privilegio que tienen 2.000 personas de 11 millones que viven en la Isla".

"Todos saben que unos pocos pueden acceder, porque el control es atroz", relata Fariñas con un fuerte acento cubano.

Le preocupa que Venezuela sea otra Cuba. Pero le angustia más que el mayor Héctor de la Fe Freire, el represor de su ciudad, Santa Clara, se haya instruido en Venezuela y se jacte de ello. "¡Eso me asusta!", dice.

Entradas populares

Imagen

El marzo más histórico