Unas salvedades sobre Hugo Carvajal

El presidente venezolano Nicolás Maduro (Archivo)
El caso del general Hugo Carvajal dejó en una encrucijada traumática al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, cuyas consecuencias sus asesores y círculo de poder imaginan y reconocen que los daños serán igual de fuertes como si al hombre confianza de Hugo Chávez las autoridades de Estados Unidos lo tuvieran en su poder.

Aruba fue una prueba, un mensaje estratégico de una operación internacional que desde hace varios meses se estaba orquestando por parte de Estados Unidos. No es la primera vez que Carvajal salía del país, y mucho menos a la isla caribeña. En lo que va de 2014 había viajado cerca de una decena de veces al territorio holandés, lo que hace pensar que las autoridades antinarcóticos de Estados Unidos tenían un plan.


La misma semana en que el exjefe de la Dirección de Inteligencia Militar fue detenido en Aruba, el exjuez venezolano Benny Palmeri-Bacchi es capturado en Estados Unidos cuando realizaba un viaje de placer. La caída simultanea de estas dos figuras que la DEA relaciona con traficantes de droga se hubiese traducido en el desmantelamiento de una antigua red, y, sino, al menos, el cisma de un poder constituido a favor del tráfico de influencias. 

El hecho de que el “caso Carvajal” haya tenido la exposición mediática que logró, dejó en la sociedad venezolana y la comunidad internacional la sensación de que el Estado está protegiendo sino a un implicado en narcotráfico, al menos a un militar de confianza del Gobierno relacionado con droga, imponiendo al Ejecutivo Nacional una tarea compleja para limpiar su nombre. Ese es uno de los avances más claros del caso. 
De momento Carvajal ha quedado “como pájaro en jaula”. Su salida del país a cualquier destino en el exterior pone en riesgo su libertad, pues lo ocurrido en Aruba demuestra que Estados Unidos hará lo imposible por su captura en América o la China.

El uso del pasaporte diplomático no concede de forma inmediata la inmunidad, tomando en cuenta que el portador debe estar en funciones durante su viaje o estar acreditado ante el país. El ser portador de un pasaporte diplomático no da inmunidad, quizá beneficios, y lo ocurrido a Carvajal lo evidencia. 

Hace 25 años, el caso del general Arnaldo Ochoa puso en vilo al régimen de Fidel Castro en Cuba. La implicación de este héroe de la revolución cubana con el narcotráfico significó una prueba para la dictadura conforme el mandatario tenía dos opciones, aleccionar a sus infractores o dejar pasar bajo la mesa este suceso. Tomó la primera medida. De este modo, Castro acabó con una figura que le hacía contrapeso desde el punto de vista político, aunque luego temió que la caída del viejo general alimentara una insurrección. 

Con Carvajal parece ocurrir todo lo contrario. Tomar medidas en su contra significaría justificar que las denuncias de EEUU eran cierta, pero al interior de las Fuerzas Armadas Bolivarianas el mensaje puede calar de forma negativa, porque el sector radical verde oliva del chavismo podría sentirse traicionado al ver a uno de los suyos purgando cárcel tras arriesgar su vida "para consolidar la revolución". 


Por otro lado, si hay un Gobierno interesado en la caída del exjefe de la inteligencia militar es el colombiano. Parte de los materiales que sustentan el historial contra el general fueron aportados de las investigaciones que la inteligencia de ese país recopiló durante varios años, y tras la muerte de Raúl Reyes, “el Canciller de las FARC”, las evidencias halladas en su computador sirvieron para completar el proceso y que EEUU iniciara las investigaciones.
La prensa de Colombia, en específico la revista Semana, describió entre 2011 y 2012, como Carvajal habría operado redes de tráfico de drogas a favor de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), citando sobre todo a agentes de la inteligencia colombiana que se dedicaron exclusivamente a seguir las operaciones del oficial venezolano.
El hecho de que Venezuela hubiese podido convocar una reunión de Unasur o cualquier otro de los organismos de integración regional a favor del citado general habría constituido un compromiso para el Gobierno de Colombia, tomando en cuenta que el presidente Juan Manuel Santos, entonces ministro de Defensa en los tiempos en que Carvajal fungía como jefe de inteligencia, estuvo al tanto del historial del militar.
La Lista de Narcotraficantes Activos sancionados por EEUU ya incluye a nueve altos funcionarios venezolanos, entre militares, un diplomático y políticos ligados al oficialismo, que a pesar de las denuncias en su contra siguen escalando posiciones dentro del alto gobierno. 

Que Washington revocara el visado a 24 funcionarios de Estado por su implicación en "actos de violación de derechos humanos" tras la represión de las protestas en febrero pasado, es el principio de una cadena de medidas que apunta a desmontar el aparto de control estatal y seguridad del Gobierno vinculado a la represión opositora. No es la primera vez que esta suspensión de visas se da. Aún la mayoría de los golpistas del 4 de febrero de 1992 tienen vetada su entrada a Estados Unidos.   

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